jueves, 25 de agosto de 2011
La sinceridad
Muy pocas personas son sinceras. ¿Por qué tenemos ese miedo a decir la verdad? Estoy totalmente de acuerdo en esa famosa frase de: ``las verdades duelen´´, es cierto algunas verdades hacen muchísimo daño a personas e incluso a uno mismo. Sin embargo, las mentiras al cabo del tiempo pueden causar heridas muy graves, más que las propias verdades. Creemos al principio que son mentirijillas que nos pueden sacar de situaciones complicadas, de preguntas incómodas, de acusaciones que son ciertas... y que gracias a ellas nos vamos a librar del problema, NO. Al contrario, nos trae muchas más complicaciones de las que teníamos antes de una manera u otra. A pesar de todo lo que podría hablar de este amplio asunto, me quedo con un tema en especial: engañarse a uno mismo. Vale, es cruel engañar a los demás, ¿y a uno mismo? Eso es lo peor. Cada uno es lo que es, no puede cambiarlo. Naciste de una manera y tienes tus propios ideales, pero de algún modo los escondes para encajar en la sociedad.¿Qué sacamos con eso? ¿De qué nos sirve? ¿Somos realmente felices? Perdonadme pero yo tengo una frase que responde a esas preguntas: ``para ser realmente feliz, de antemano uno tiene que aceptarse, con sus defectos y virtudes, y hacer que los demás lo reconozcan tal y como es´´ No somos muñecos sin alma, no nos pueden amoldar a su antojo. Si estamos aquí es porque tenemos algo que hacer en este mundo, por más pequeño y aparentemente insignificante. Por qué cambiar como somos, por qué ponernos una barrera que nos impida mostrarnos, por qué preocuparnos por el qué dirán, por qué debemos encajar en un prototipo de persona perfecta sabiendo de sobra que ni por asomo nos acercamos a ese modelo de personalidad. Basta, creo que hay demasiada falsedad. Un ejemplo evidentemente claro es en el mundo femenino. Reconozco que las chicas somos muchísimo más falsas que los chicos. No nos aceptamos unas a otras y he de reconocer que las adolescentes lo llevan peor. Ya que si eres pequeña no pasa nada, todas tan amigas y si eres mayor ya pasas de las críticas y de todo lo que te digan (también depende de la persona claro está, pero en la mayoría de los casos es así) Soy una chica que le encanta el deporte y sobre todo el fútbol, lo practico y me siento bien haciéndolo. ¿Ya por eso tienen derecho tanto chicos como chicas a etiquetarme de machorra o de cuestionar mi orientación sexual? Habrá muchas chicas que practican el deporte y sean homosexuales, lo respeto. No hay nada malo en ello. Y si especulan sobre mi persona me da igual, que hagan lo que vean. Yo soy así y no pienso cambiar para ser una chica perfecta que repele el deporte y tonterías de ese tipo (que no les veo ni pies ni cabeza). Mintiéndonos y aparentando ser una persona que no somos, solo nos ayuda a no avanzar, a no evolucionar como persona. Nunca vamos a sentirnos satisfechos con nosotros mismos a base de mentiras. Repito, nunca. Llegaremos a un punto en el que nos miraremos al espejo y no nos veremos, si no que veremos a otra persona, totalmente desconocida. Y en ese mismo instante nos daremos cuenta de en qué nos hemos convertido. Seamos sinceros con nosotros mismos y con los demás, mostrémonos al mundo sin falsedad, siendo uno mismo y no miento cuando digo que una de las cosas más bonitas de esta vida es que nos quieran a nosotros, a nuestro verdadero yo, con todo lo malo y lo bueno que eso conlleva. Me voy a conceder el gusto de dar un consejo al que lea esto: Disfruta la vida siendo tú, es tuya solamente, vívela a tu manera e impón tus reglas, de este modo la aprovecharás al máximo.
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