miércoles, 24 de agosto de 2011
Adolescencia, una rara etapa.
Intentar hablar del tema de la adolescencia para mí es un gran reto, ya que hay una gran diversidad de opiniones... Amores, estudios, descubrimiento de nuevas cosas... Es un gran abanico que aborda un montón de aspectos sobre esta fase de la vida. Bueno, pues hoy me gustaría centrarme en uno de ellos que por lo que se ve es el que más abunda a esta edad: el amor. El amor... suena profundo, ¿eh? Pues yo pienso que siendo un adolescente (en realidad sigues siendo un niño, lo que pasa que ahora te crees mayor) no encuentras el amor verdadero o quizás sí pero muy pocas veces. Una de las cosas que me da más pena son esas supuestas relaciones que empiezan sin haberse conocido antes, sin una historia que les haya unido. Solo con un simple pretexto de haberse dado los Tuenti o cualquier chorrada de esas. A lo mejor hay personas que se han conocido de esa forma y les resulta ofensivo lo que leen. Pero abramos los ojos de una vez y pensemos con claridad la mayoría de las parejas a esta edad no se quieren ni lo más mínimo, prometen mil cosas que al día siguiente carecen de valor alguno, intentan engañarse a si mismos y no me parece para nada bien. Las chicas a veces incluso nos obsesionamos con encontrar el amor a esta edad, con encontrar a ese príncipe azul que nos quiera y se muera por nosotras, que nos eleve al séptimo cielo y que... Bla,bla,bla. ¡Despertemos! Disney nos ha lavado el cerebro, no existen príncipes, solo chicos normales y corrientes. Sin embargo hay chicos que te hacen sentir como una verdadera princesa sin necesidad de prometerte el mundo o llenarte de dinero. Y es más que suficiente todo el cariño que te dan. Excepciones solamente. Dejemos la superficialidad a un lado y fijémonos en lo que tenemos a nuestro alrededor que por culpa de esa ceguera que solo quiere perfección por fuera estamos dejando de descubrir verdaderos tesoros por dentro. Nos basamos unicamente en el físico y en qué pensarán los demás, ese es nuestro apestoso criterio. Hay algo más que una cara bonita y que un cuerpo bonito, hay felicidad al mirar a alguien a los ojos, hay protección entre unos brazos que te aferren como si nunca te fueran a soltar, hay un cosquilleo acompañado de un nerviosismo antes de verlo, hay una complicidad al provocar que te rías sin parar... Hay un montón de cosas que no les damos importancia. Pienso que no deberíamos de ``comprometernos´´(lo de las comillas viene a que no se le puede llamar compromiso a lo que me refiero) en relaciones que sabemos que no nos llevan a parar a ninguna parte, que no nos aportan nada a nuestro día a día sino que nos impiden ver oportunidades que ya no podemos hacer que regresen. No tengamos prisa por encontrar a esa persona, el tiempo te brindará oportunidades sufrirás, serás feliz, te harán daño... Pero llegará un momento en que encontrarás a alguien que cambie tu vida por completo. No sería capaz de terminar esta entrada sin mencionar una cosa que en parte me resulta muy graciosa. Adolescentes que después de terminar una relación de una semana se muestran como dolidos, hundidos, en las redes sociales se ponen estados o fotos o tablones explicando al exterior que le han roto el corazón que no creen que puedan seguir adelante, que la vida se les acaba... ¿Qué mierda me estás contando? (perdón por lo de mierda pero es un tema que me altera un poco) Primero que no te han podido romper el corazón basicamente porque no han llegado a él nunca. ¿No puedes seguir adelante? ¿Se te acaba la vida? Qué clase de tontería es esa. Si al día siguiente ni te acuerdas de esa persona. Esas cosas me parecen patéticas. Resumiendo, que muy pocas veces conocemos realmente a eso que llamamos amor y menos a esta edad. Mi consejo es: dejémonos de inventarnos historias que no llegan a ningún sitio, abramos nuestra mente no solo al físico y quién tenga suerte de enamorarse de verdad y ser correspondido que lo disfrute.
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